La ESI va a la escuela también en pandemia

Terminó la primera etapa del proyecto “dESIdir en comunidad: Prevención de violencias de Género”, que llevó la Educación Sexual Integral a zonas rurales de 23 distritos de la provincia de Buenos Aires.

Alrededor de 800 docentes de 23 distritos de áreas rurales de la provincia de Buenos Aires recibieron una capacitación virtual para la prevención de violencias de género desde la ESI.

Fue en el marco del proyecto “dESIdir en comunidad: Prevención de violencias de Género”, implementado por la Asociación Civil Miguel Bru junto al Ministerio de las Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual de la provincia de Bs. As., la Dirección General de Cultura y Educación (DGCyE) bonaerense, SUTEBA y el Equipo Mariposas Mirabal de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. El proyecto cuenta con el apoyo de la Iniciativa Spotlight: una alianza global de la Unión Europea y las Naciones Unidas que busca eliminar la violencia contra mujeres y niñas en todo el mundo.

La capacitación “Violencias de Género y ESI. Abordajes socioeducativos-institucionales en contextos de ruralidad” trabajó la prevención de las violencias por razones de género y la ESI en el ámbito de la ruralidad en el contexto de pandemia y en esta primera etapa tuvo como destintarixs a docentes de los niveles inicial y primaria, de modalidad especial y psicología, y a inspectorxs de educación de Patagones, Laprida, Benito Juárez, Rivadavia, Junín, General Viamonte, Necochea, Mar Chiquita, Gral.Belgrano, Las Flores, Pila, Ramallo, Rojas, Saladillo, 25 de Mayo, San Antonio de Areco, Florencio Varela, San Fernando, Campana, Baradero, San Pedro, Pehuajó y General Arenales.

“El curso es muy valioso porque plantea la prevención de las violencias de género en el marco de la ESI pero de forma integral y colectiva. En medio de esta situación inédita e incierta del aislamiento, nos permitió vincularnos con docentes de 23 distritos del interior de la provincia que se comprometieron con mucho entusiasmo”, explicó Rosa Schonfeld de Bru, presidenta de la Asociación Civil Miguel Bru. “Las escuelas y los equipos docentes de la mano con la ESI son fundamentales para fortalecer a nuestras niñas y niños como sujetos de derecho. Este proyecto nos permite repensar los territorios y transformar los lugares donde vivimos, para que chicos y chicas crezcan en comunidades sin violencias, más inclusivas y con relaciones más igualitarias”, agregó.

Paula Fainsod, coordinadora docente del curso y del Equipo Mariposas Mirabal, contó: “Estas ocho semanas fueron intensas y un desafío, porque además de que la temática es muy movilizante, hicimos el curso en un contexto muy particular, que a su vez también nos interpela a pensar desde nuestro lugar docente las formas particulares que asumen las violencias de género en este contexto. Abrimos preguntas, compartimos saberes, experiencias, y construimos nuevos conocimientos. Pudimos problematizar y mirar las violencias de género desde la ESI, en contextos de ruralidad”. Valoró el compromiso de quienes participaron durante todo el proceso con el desafío de las condiciones impuestas por la pandemia. Y evaluó: “Cumplimos con el objetivo de transformar nuestras miradas y repensar en conjunto para construir instituciones educativas que generen estrategias de abordaje de las violencias de género. Nos vamos con el compromiso de llevar lo que sucedió en el curso a los lugares de trabajo para que se multiplique y generar escuelas más justas y cercanas para quienes las transitan”.

Por su parte Claudia Bracchi, subsecretaria de Educación de la DGCyE, destacó la importancia del curso “para los y las docentes de las escuelas rurales, que todos los días trabajan por el derecho a la educación  de las y los estudiantes”. Y enfatizó: “Es muy valioso de haber generado espacios que nos permitan analizar desde cada uno de los lugares una temática como la violencia de género para poner en acción propuestas que impacten en la vida cotidiana de nuestras escuelas, y generar las condiciones para una educación que sea más igualitaria”.

“Estamos convencidas que la ESI previene las violencias por razones de género y que además se pueden detectar más rápido situaciones de este tipo”, afirmó Flavia Delmas, subsecretaria de Políticas contra las Violencias por razones de género del Ministerio de mujeres, géneros y diversidad. “En este marco de aislamiento preventivo, social y obligatorio, estas situaciones se fueron volviendo aún más complejas, y este proyecto responde a esto, sobre todo en las zonas rurales y de islas. No solo se fortalecieron los contenidos, sino que se apuntó a fortalecer los circuitos de intervenciones junto a las redes existentes en cada territorio. La violencia es una problemática que no se pueda abordar en soledad”, agregó.

La capacitación se dictó durante dos meses a través de la plataforma virtual “Campus ABC” de la DGCyE, además se desplegaron distintas estrategias para resolver la falta de conectividad en muchos de esos lugares. Para eso, hubo un trabajo previo: en julio, alrededor de 90 jefxs distritales e inspectorxs de Educación Inicial y Primaria y de las modalidades Educación Especial y Psicología, y referentas de las Secretarías de Género de SUTEBA de los 23 distritos, realizaron tres encuentros de diagnóstico participativo y una encuesta sobre las condiciones de conectividad.

“La escuela y la educación pública ocupan un lugar central para las comunidades más allá de la continuidad pedagógica: es donde aprendemos a construir una sociedad más justa, libre y menos violenta. Esperamos que este espacio de formación se traslade a la práctica cotidiana en el aula, en la escuela y en la vida de las niñas y las mujeres de cada comunidad”, dijo Cristina Echegoyen, Secretaria de Igualdad de Géneros y Diversidad de SUTEBA.

La próxima etapa comienza el 23/10 con un panel donde Graciela Morgade y Eleonor Faur expondrán sobre “ESI y prevención de Violencias de Género”, con la moderación a cargo de Paula Fainsod, y se transmitirá por el canal de youtube: minmujerespba.

La Iniciativa Spotlight en Argentina pone el foco en la erradicación de los femicidios y es implementada con el liderazgo de la Oficina de Coordinación de Naciones Unidas en el país a través de cuatro agencias (ONU Mujeres, PNUD, UNFPA y OIT, a las que se suma UNICEF como agencia asociada).